7 RAZONES PARA CONFIAR EN UN CONTADOR PARA TU EMPRESA

Tu Contador debe ser tu guía tributario contable. El Emprendedor obviamente no ha estudiado Contabilidad, no tiene por qué saber ni entender de ratios, de activos y pasivos y su desconocimiento en temas tributarios es obvio en materias como IVA y renta, por dar algunos ejemplos.

Emprender conlleva a estar siempre al tanto de lo que sucede en tu empresa. Eres el dueño y el representante legal frente a cualquier situación dolosa o no dolosa. Además, eres el responsable de los impuestos frente al SII. Así que mientras más crezca tu empresa, más deberás aprender de los escenarios que se presentan y por qué se enfrentan de una manera u otra.

Un Emprendedor que inicia actividades bajo su RUT está poniendo en riesgo sus bienes. Como mecanismo de protección, siempre se recomienda crear una empresa (persona jurídica), de manera que inicies actividades bajo una EIRL, Limitada o Sociedad por Acciones.

Luego, el hecho de iniciar actividades consiste en una comunicación formal al Servicio de Impuestos Internos y desde el momento en que realizas esta declaración jurada ya eres sujeto de impuesto.

¿Es realmente necesario confiar en un contador?

Si inicias actividades en 1ª categoría y funcionas como tal (emites boletas o facturas), deberás realizar mensualmente las declaraciones de IVA y para esto existen plazos fatales, obviamente dependiendo si eres facturador electrónico, si tienes impuesto a pago o si no tienes movimiento, pero siempre tendrás un plazo que respetar para no caer en multas con el SII, por lo que es escencial estar siempre asesorado.

Por otra parte, a medida que tu empresa va creciendo, como Emprendedor y dueño de tu Empresa, debes saber qué impuestos estás pagando y por qué. Esa es la idea de tener un buen Contador que te acompañe, que te guíe y sepa aprovechar las franquicias tributarias que te da la ley, de manera de no encontrarte en Abril con un impuesto a pagar por $2.000.000, tener problemas con tu flujo de caja, lo que naturalmente atentaría con el crecimiento de tu empresa, lo que obliga a muchos emprendedores a negociar un convenio con Tesorería, mientras que una buena asesoría permite que tu empresa crezca sin problemas de caja, aprovechar el crédito fiscal cuando corresponda e inclusive obtener devolución de tus pagos provisionales mensuales.

Existe, a veces, una cultura de evitar al Contador por prejuicios de diferentes índoles, pero no debes dejar que eso te vuelva presa de estafas o causa de errores tributarios fácilmente evitables. Los impuestos y la tributación en general son temas delicados y cruciales para las empresas por lo que mientras más puedas estudiarlo y a la vez permitirte ser asesorado, mejor será para el futuro de tu negocio. Los tropezones tributarios pueden significar el futuro de tu negocio.

Por lo tanto, debes aprender y estar consciente de las obligaciones tributarias a las que mensualmente te enfrentas y por qué. Especialmente desde el principio de todo.

  • Inicio de actividades: Es el inicio de todo. Desde aquí se comienzan a desprender sobre que se afecta o exenta tu empresa. Muchos impuestos se rigen basados a que tipo de inicio de actividades estés comenzando. El régimen tributario al que te adscribes es crucial y la forma en que llevaras la contabilidad de tu empresa dependerá de esto.

El desconocimiento tributario se paga caro, según sea el caso, tanto es así que el no declarar una boleta o factura emitida puede acarrear multas gigantescas con el paso del tiempo, lo que no favorecerá en absoluto el crecimiento de la empresa.

Evitar la inversión en un especialista podría afectarte con multas, intereses y reajustes. Por ejemplo, el no declarar oportunamente el impuesto mensual, conllevaría a una sanción según la obligación tributaria que se encuentra escrita en el Artículo 97 N°2 del Código Tributario.

Inclusive puede ser peor. Estamos constantemente recibiendo empresas con problemas tributarios y cuando recibes una empresa que arrastra problemas desde hace años y sin contabilidad y peor aún, cuando el empresario necesita dar término de giro, para lo cual, como requisito, debe presentar Balance, es necesario reconstruir la contabilidad de años, lo que resulta oneroso al momento de recalcular la tarifa. Así que, desde principio a fin, hacer las cosas de la mejor manera, es el concejo de oro.

¿Y cómo elegir un contador? 

El país está en un proceso de cambios bastante importantes en temas tributarios, por lo que es ideal asesorarse por un especialista muy mateo.

La Reforma Tributaria entra de lleno este 2018 y, para este entonces, todas las empresas ya sean urbanas o rurales (pequeñas, medianas y grandes) e incluidas las MEF deben ser facturadores electrónicos (Ley 20.727 sobre Facturación Electrónica)

Luego, existe la Ley 20.899 de Simplificación de la Reforma Tributaria, ley que afecta a los dueños de las empresas y que obliga a las PYME a elegir entre los nuevos regímenes (renta atribuida y semi integrado) según la composición jurídica de cada empresa.

¿Qué régimen me conviene? De aquí se desprenderá todo un análisis tributario: analizar si tiene FUT (que dependiendo del régimen a elegir cambia de nombre) y otros tantos factores.

Antes era vital que el Contador supiera cómo gestionar los libros electrónicos, de manera de no hacer caer al emprendedor en multas como la del art. 97 N°1 del Código Tributario porque no enviaste estos libros, por ejemplo.

Ahora, muchos emprendedores piensan que el IVA se hace de manera automática. Sin embargo, el SII te genera una propuesta, que puede ser o no ser la correcta y es material de análisis.

¿Lo barato realmente puede salir caro?

Muchos Contadores son correctos y confiables. Sin embargo, como en muchas profesiones, existe elementos carentes de ética y nuestra profesión no es la excepción, sin ser la norma.

No obstante, es siempre responsabilidad del Emprendedor, como representante legal, el conocer la situación tributaria de su empresa y fiscalizar las obligaciones del Contador, dejar a disposición del Profesional la documentación para llevar a cabo los registros contables necesarios, así como también para que desarrolle el trabajo correspondiente para cumplir con la obligación tributaria de la empresa.

En cuanto a honorarios, existe cierto lema que dice “El Contador cobra por lo que sabe” y claro, puedes encontrar una gama de tarifas si cotizas con Contadores que llevan mucho tiempo asesorando y, además, tienen estudio de Postgrado. Por lo que puedes encontrar toda variedad de precios, según tus necesidades.

Por ejemplo en Pedro Contador cobramos pensando en que el emprendedor está recién iniciando actividades, que necesita crecer, necesita vender, por lo que no nos vamos a aprovechar del conocimiento que poseo para exigir una tarifa que no corresponde si se trata de una empresa que está recién comenzando.

Si no tienes cuidado al elegir a un contador, puedes ser estafado por un Contador y que en consecuencia sufras embargos por parte de Tesorería y termines pagando millonarias sumas sólo por multas, reajustes e intereses al Servicio de Impuestos Internos.

En cambio un Emprendedor bien asesorado lleva su situación tributaria al día y sin multas, vive y crece tranquilo. Un buen Contador es quien da esta tranquilidad y aprovecha las franquicias tributarias para disminuir al máximo posible la carga tributaria legalmente permitida.

pedro@pedrocontador.cl

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